Testimonio de Pablo Alvarado Flores Coacusado de los hermanos

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

El Día lunes trece de agosto entre las 6:00 y 6:10 de la mañana, la Policía Judicial Federal, con amas largas, entra violentamente a la casa ubicada en la calle 17, Col. Valle de los Reyes, en el Estado de México.

Aproximadamente fueron 16 policías sin mostrar orden de aprehensión fui sacado violentamente de mi vivienda que rento y que cuenta con una recámara y una cocina y con baño compartido, vivienda que pagaba con un costo de $350°° mensuales, me recargan en la camioneta que llevaba la PJF con las manos sobre la camioneta, las piernas abiertas, mientras los demás sacaban de la cama a mi hija de cuatro años de edad y a mi esposa, juntándolas en un cuarto en la 2da planta de la casa, otra inquilina también fue sacada de su cuarto y también fue llevada al mismo cuarto, la policía no dejó de apuntarles con sus armas y amenazas y empujones, escuché como sometieron al hijo de la dueña de la casa, tirándolo en el patio, sometiéndolo a interrogatorio, en cuanto a mi persona fui cambiado de lugar, fui puesto hincado, pegado a la pared, así transcurrió aproximadamente como una hora, después me metieron en la casa de la Sra. concretamente a la sala de la Sra., ahí la policía me empezó a golpear y a darme de patadas y me empezó a amenazar con matarme, con llevarme al campo militar si no les decía en dónde escondía las bombas, que iban a detener a mi mujer si no les decía y que iban a torturar a mi hija frente a nosotros si no decía o aceptaba que yo había puesto las bombas, yo les dije que no sabía de qué me hablaban o de que se trataba, ellos me decían no te hagas pendejo, si bien sabes que ya te cargo tu pinche madre, así que vas a cooperar con nosotros, de la casa la policía se llevó $1.500 pesos, el álbum fotográfico familiar, documentos personales, una cámara de video, computadora propiedad de la dueña de la casa.

Los policías hacían alarde de que hoy ellos están muy capacitados para torturar sin dejar huellas, todo esto transcurrió aproximadamente como 3 horas, después fui sacado de la casa, advirtiéndole a mi esposa que ya no me buscara, ni me esperara, por que ellos ya me iban a matar y si no es así, ellos me iban a refundir en la cárcel, creo que a mi familia la amenazaron mucho ya que no ha venido a visitarme, o ¿será que también esta detenida ella? No se nada.

Así fui detenido sin orden de aprehensión, sin orden de cateo y fui trasladado a las instalaciones de la PGR, esposado y agachado sin permitirme hablar con mi familia, no se nada, o no se me dijo porqué se me detenía, les mencioné que quería pasar al baño, no se me dejó ir, el traslado duró calculo como 45 minutos, la policía no dejó de amenazarme, llegando a las instalaciones dure como media hora para bajarme, luego que me bajaron me metieron a un cuarto, calculo como de 4x4 sin muebles, diciéndome que si iba a cooperar con ellos, me empezaron a decir que dónde se hallaban las demás personas que pusieron las bombas, sólo les contestaba que no sabía, lo cual que es cierto por que yo no se nada y ni de que se trataba.

Me sentía totalmente destrozado, al pensar en lo que me habían dicho de la tortura y que hoy iba a conocer su técnica que tanto me habían dicho desde el momento que me detuvieron, así entraban y salían, yo seguía esposado parado frente a la pared, luego entró uno, me empezó a apuntar creo yo con una pistola, porque se escuchaba como que disparaba, claro que no tenía bala pero se escuchaba como se reían y decían que hoy ya iba de a de veras, así transcurrió no sé cuanto tiempo, luego me metieron a un cuarto o celdas con ventanales grandes, tenía tres camarotes sin reja, creo que ya eran como las 3 pm, después me empezaron a tomar fotografías, luego me sacaron y de nuevo me metieron a otro cuarto, de nuevo me empezaron a interrogarme y con la misma amenaza, ya va a venir el ejército para llevarme al campo militar, luego me llevaron al Ministerio Público, creo yo que era martes 14 como 8 o 9 pm, que no declaré porque no tenía nada que declarar, no se porque se me detuvo, después me llevaron con Lic. haciéndome saber que era mi Lic. De oficio, de todos modos yo me negué a declarar, el Lic. Me dijo que yo estaba acusado de asociación delictuosa, terrorismo, acopio de armas, daños en propiedad ajena, etc. Fui regresado a la celda, de nuevo me subieron a unas oficinas, ahí me formaron con otros cuatro gentes, nos tomaron fotografías, uno por uno, luego nos tomaron otras los cinco personas que yo no conocía, no declaramos nada, fui regresado a la celda, las demás gentes también cada uno en una celda, perdí la cuenta de cuantas veces me tomaron fotografías y huellas y videos, después me sacaron y me llevaron con un doctor, sólo hizo un chequeo rápido.

Así transcurrió no sé que tiempo, perdí la noción del tiempo, me dieron una torta y un vaso con agua, no comí por sólo pensaba en la tortura que me habían dicho, mi iedo era tan grande sólo pensar en tantas amenazas y de lo que me habían dicho muchas veces en la PGR.

Me reservé el derecho a declarar y hasta que estuviera una gente de confianza o un abogado que yo haya contratado o conociera, eso pensé que era mi mejor defensa, pues en realidad no tengo dinero para contratar un abogado y mi esperanza era mi esposa o algunas personas que me conocen en la colonia o mi casera que ella había visto que yo no soy gente de problemas, así transcurrieron dos días creo yo, hasta que llegó un licenciado de nombre Felipe Edgardo Canseco Ruíz, que promovió un amparo para que no sea más torturado y el Dr. Adrián Ramírez López de Derechos Humanos que como me enteré que a mí me relacionaban con grupos armados, luego fui entrevistado con una periodista del periódico Milenio que me dijo que mi detención y por lo qué se me acusaba era muy delicado y que pronto iba a ser trasladado a la cárcel de Máxima Seguridad de la Palma.

En la PGR sólo vi de vista a los que hoy sé que son estudiantes de la UNAM y al señor Sergio nunca antes lo había conocido, en la PGR que nos tomaron fotografías juntos no sabía si nos acusaban por el mismo delito, nunca platiqué con ellos en la PGR, nunca estuvimos juntos, cada quien sacaban sólo y yo me di cuenta por yo fui encerrado en la primera celda y veía cuando pasaban, más no sabía porqué se les había detenido, hasta que llegó derechos humanos de Liga Mexicana y cuando metieron el amparo.

El viernes 21 en la madrugada, legaron nuevamente los policías con el mismo uniforme y con las mismas letras que PJF y encapuchados y me esposaron y sacados de estas instalaciones de Unidad de Delincuencia Organizada de San Pedro Xochimanca que luego supe por el letrero que había o hay y así nos metieron en La Palma, Estado de México, en la entrada fuimos o fui bajado a empujones y gritos, sentados en el suelo con las piernas abiertas y esposado y con amenazas que hoy ellos decidían de mi vida y el número que me tocaba 1107 y que tenía que contestar si señor, no señor, que era todo lo que tenía que contestar, en el recibimiento siempre estuvo un perro ladrando, luego fui conducido a tratamientos especiales en la conducción casi me levantan con las manos esposadas por detrás, donde cada uno de los policías mete el brazo entre los brazos de uno y lo llevan casi de puntas y corriendo, luego me paran recargado a la pared con las manos torcidas, luego fui metido en una celda con doble reja, de hecho, es una celda, dentro de la celda que tiene una jaula de barrotes y una malla metálica en dónde te meten la comida por debajo de una apertura que tiene por debajo, y ahí duramos 13 días, luego fui cambiado al Módulo 6, luego fuimos cambiados como a los quince días al Modulo 7 hasta donde me encuentro

El 18 de agosto vinieron los licenciados, a mí no se permitió verlos, no los vi porque no los dejaron verme.

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