El 13 de agosto de 2001 fueron detenidos y torturados los hermanos Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras, así como el indígena nahuatl Pablo Alvarado Flores, fue hasta el martes 14 al mediodía que fueron presentados ante los medios de comunicación y con una sorpresa mezclada con terror, nos enteramos amigos y familiares de las absurdas acusaciones que se les imputaba a los detenidos, a saber; colocar los tres petardos en igual número de bancos en la ciudad de México 5 días antes, ser una célula terrorista, pertenecer a un grupo armado, las FARP, en un inicio, después evolucionaría la mentira hasta hacerlos coincidir como militantes del Ejercito Popular Revolucionario y además de “acomodar” en su expediente todos los ataques que los grupos armados en México realizaran desde el año 98, cuando los hermanos Cerezo contaban con la edad de 16, 19 y 21 años respectivamente y ser estudiantes de la UNAM.