En un análisis pasado hablamos sobre la ola facha o neofascista en América Latina, en redes sociales nos dijeron que ni nosotros mismos nos creemos lo que habíamos escrito, no obstante, sólo describimos, con datos, una situación que está sucediendo, pero aún así, hay miles, sino millones de personas que no sólo son incapaces de creer que el neofascismo está con nosotros, sino que incluso aplauden algunas de las características más atrasadas del neofascismo e incluso, han votado por éste.
Hay que recordar que el neofascismo como el fascismo comparten ciertos rasgos y el actual, se adapta también, tan es así, que sigue ganando poder, y lo que es terrible, sigue matando a miles de personas en todo el mundo.
Ahora bien, qué rasgos comparten o son similares con el fascismo de inicios del siglo pasado, uno es el ultranacionalismo, una defensa de una supuesta identidad y cultura nacionales contra una identidad y cultura exterior, dónde lo nacional es bueno, es blanco, es cristiano, es occidental y lo exterior es malo, es moreno o no es blanco, niegan a Dios o tiene otro Dios y no es occidental, así vemos que los EEUU, Europa y los países con gobiernos de ultraderecha van a señalar a los migrantes como la causa de todo lo malo que sucede en su país, diría Trompas que millones de delincuentes han invadido su hermoso país, pero no basta con señalarlos y criminalizarlos, hay que entonces, eliminarlos, ya sea expulsándolos, impidiendo que ingresen e incluso creando grupos paramilitares cuya función es “limpiar” el país, el extremo actual de esta política son los sionistas que llaman abiertamente a matar unos 20 o 25 palestinos al día, sin importar si son niños o ancianos, ya que como ellos dicen, los palestinos ni humanos son, y siguen cometiendo un genocidio en su contra, claro, apoyados por los EEUU y Europa en menor medida.
También los neofascistas tienen un discurso que llamarían populista, es decir, se presentan como una alternativa a gobiernos corruptos, pero no dicen que ellos son parte de la élite que gobierna ya el país de manera corrupta y sacan a relucir viejos lemas fascistas de antaño como Dios, Patria y Familia o lo modifican un poco como el Partido Acción Nazional en México cuyo “nuevo lema” es Libertad, Patria y Familia.
Y por último está su característica asesina, por decir lo menos, un discurso y una práctica que llama a la mano dura, a la restricción de los derechos humanos, a la guerra contra la delincuencia para supuestamente pacificar el país, pero como Calderón en México, o Noboa en Ecuador, ellos son los que inventan un enemigo interno o externo e inician la guerra contra su propio pueblo o como ahora lo hacen los gringos, que con ese mismo pretexto golpean Venezuela, mantienen la guerra contra Irán o apoyan militarmente el neofascismo ucraniano en contra de Rusia.
Bueno, otra característica es su anticomunismo, aunque en este concepto caben los comunistas, los socialistas, e incluso ideologías que no intentan transformar radicalmente la sociedad como los izquierdistas, los socialdemócratas como la 4T en México, las feministas y todo lo que suene a progresismo, incluyendo incluso a los antifascistas o antisionistas que, por lo menos en México son representantes principalmente de la pequeña burguesía un poco radicalizada.
Pero su principal característica y aquí es donde hay grandes debates teóricos, que por ser sólo teóricos, la mayoría son especulaciones sin fundamento, la práctica concreta de cualquier neofascismo en cualquier parte del mundo nos dice que todos estos neofascismos apoyan en la práctica al Capitalismo y la obtención de la riqueza por unos cuantos a costa de la explotación de millones de personas, nunca jamás en la historia de la humanidad un fascismo ha surgido de un país no capitalista y mucho menos de un país socialista.
Aunque mi vecina lleve ocho años diciendo que ya casi estamos como en Venezuela y Cuba debido a la 4T y que los migrantes le roban el empleo a los mexicanos y son delincuentes.
También odiaría a los no güeros, pero eso no puede hacerlo por que es mexicana y es de tez morena, pero los dos rasgos anteriores bastan para que sea una furibunda y típica defensora de la ultraderecha que no es millonaria y que no es blanca occidental, pero si es un ejemplo de que el neofascismo va avanzando en México.
Y este avance, aunado a la incapacidad galopante del gobierno socialdemócrata de la 4T que, aunque se queje de los ataques de la ultraderecha internacional y nacional, en última instancia, preferirá entregarles el gobierno vía Harfush que organizar al pueblo y correrse a la izquierda buscando una vida digna para todos, al final, lo que si los identifica con los neofascistas es el sueldo que reciben, la Fiscal General de la Nación obtiene al mes una salario bruto de 190 mil 35 pesos.
Los titulares de las fiscalías especializadas, sí, esos que no hacen nada, sólo ganan 188 mil 527 pesos.
Los senadores reciben unos 132,000 pesitos y ahí pobremente los diputados sólo ganan 80,000 pesos al mes.
Así, los archirecontrademocráticos de la 4T celebran con champaña y caviar que el salario mínimo en México ya casi alcanza la increíble y fabulosa cantidad de 10,000 pesos y que más de 15 millones de Mexicanos han dejado de ser pobres gracias a la 4T, la verdad, como yo les digo a los compañeros, con esos sueldos, hasta dan ganas de luchar, aunque sea por mantenerse viviendo a costas del pueblo.
Así que nuevamente, los llamamos a organizarse con el Comité Cerezo México, que aunque nuestro salario base sea de 0 pesos y un sueldo neto mensual libre de impuestos de 0 pesos, hacemos más trabajo de DH que la CNDH en su totalidad.
Comité Cerezo México