Frente al avance de la reacción nazi-fascista y sionista en el mundo, en especial en América Latina y frente a las vacilaciones de los gobiernos autonombrados progresistas la defensa, la promoción y el ejercicio de los derechos humanos se hace más necesaria que hace 25 años.
El Comité Cerezo México, organización de derechos humanos, se formó como un medio para luchar por la libertad de Pablo Alvarado Flores, Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras; para denunciar la detención arbitraria, la tortura y su injusto encierro en penales de alta seguridad y en ese camino casi de forma inmediata se vinculó a la lucha de otras familias de presos políticos para coordinarse y luchar juntos. Esas familias indígenas, integrantes de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecas de la región de los Loxicha, Oaxaca, nos acompañaron, así como nuestras amistades de adolescencia, de juventud y algunas organizaciones que decidieron ser solidarias.
El Comité Cerezo México nació acompañado y gracias a la solidaridad de quienes nos acompañaron en esos primeros días, meses y años, pudo hacerse del conocimiento y de la experiencia en la defensa de los derechos humanos de una parte de las organizaciones que habían nacido estrechamente ligadas a las luchas indígenas, campesinas, obreras y estudiantiles de principios y mediados de la década de los 80.
Acompañando y acompañados los primeros integrantes del Comité Cerezo México asumieron el compromiso de luchar.
La libertad de los compañeros que dieron origen a nuestra organización nos llevó a una profunda reflexión sobre continuar o no el camino iniciado y decidimos de manera colectiva, continuar. Esa decisión tomada en el año de 2009, nos ha traído a este momento; a cumplir 25 años de trabajo ininterrumpido.
Utilizando la herramienta de los derechos humanos, pertrechados de la concepción Ius histórica de los mismos, defendiendo nuestras ideas en los foros y en la calle, teorizando sobre los derechos humanos y ejerciéndolos en donde se requiere el Comité Cerezo México se ha fortalecido como parte del pueblo que lucha por mejores condiciones de vida en lo inmediato; pero también del pueblo que es consciente de que sólo con la superación del modo de producción capitalista otro mundo es posible.
El Comité Cerezo México capacita, acompaña, forma y es formado en el ejercicio cotidiano de construir vínculos políticos y afectivos con quienes deciden luchar y ejercer sus derechos humanos, el Comité Cerezo México está conformado por personas con voluntades propias y capacidades diversas; pero al mismo es una colectividad en permanente construcción, con objetivos claros y con tareas concretas.
Los recursos materiales que permiten nuestro trabajo se consiguen gracias a la creatividad y la disposición de conseguirlos, somos una organización independiente del Estado, que por medio del convencimiento de la justeza y la necesidad de nuestro trabajo, logra hacer que el pueblo sostenga la lucha de la cual es parte y por el cual damos nuestro tiempo y nuestra energía.
Nuestra decisión de seguir organizados, nuestra concepción de los derechos humanos, nuestra metodología de trabajo, nos ha llevado 25 años después a nuevos temas en la defensa y promoción de éstos, lo que inició como una lucha por la libertad de los presos y la denuncia por las detenciones arbitrarias, que todavía continua con otros casos, hoy se amplió (lamentablemente) a la presentación con vida de todas las personas detenidas desaparecidas, a la defensa de los derechos humanos de las víctimas, a la defensa y promoción de los derechos humanos laborales de la clase trabajadora, a la defensa a una vivienda digna, a la defensa del acceso al agua en las grandes urbes...y al abarcar nuevos temas, nos hemos visto obligados también a mejorar en los contenidos y ampliar los temas de las Escuelas generales de derechos humanos.
La Escuela general de derechos humanos “Por la Memoria, la Verdad y la Justicia” se inició en 2010 en la Ciudad de México, este año culminó su 16ava edición; mientras tanto en las ciudades de Pachuca, Cuernavaca, Puebla, Querétaro, Tulancingo, Toluca, San Juan del Río, Monterrey, San Luis Potosí y Aguascalientes, se han iniciado nuevos procesos de Escuelas generales de Derechos Humanos, algunos con siete años de antigüedad y otros en este mismo año.
Lamentablemente, nos faltan personas en este trabajo y lo remarcamos, lamentablemente, porque las violaciones de derechos humanos continúan existiendo en nuestro amado país. El fortalecimiento y la ofensiva reaccionaria en el mundo nos impacta y hace que integrantes de los tres niveles de gobierno identificados con ese pensamiento y esas prácticas violatorias a los derechos humanos los cometan contra el pueblo bajo el discurso de la defensa de un gobierno de trasformación.
Sin embargo, hasta los más honestos seguidores y defensores de estos dos últimos gobiernos reconocen que existen gobernantes indefendibles y perpetradores de violaciones a los derechos humanos sin castigo.
La consecuencia de ofrecer memoria sin justicia y por tanto sin verdad es que los actores intelectuales y materiales de graves violaciones de derechos humanos continúen cometiendo actos que saben se mantendrán en la impunidad por razones de Estado que han trascendido a los gobiernos sin importar su sesgo político.
Estamos convencidos de que nuestra labor y de que nuestra opinión fortalece la democracia en nuestro país; entendemos que no favorecen a quienes comenten violaciones de derechos humanos y a quienes los protegen, pero para nosotros en la democracia verdadera esas personas no deberían de ser gobernantes u ocupar puestos de gobierno; la democracia sin garantizar condiciones de vida digna para todo el pueblo trabajador es una democracia incompleta; la democracia que prioriza las ganancias de las empresas privadas y no la vida digna de la clase trabajadora no es un democracia justa; la democracia que mantiene la impunidad y se subordina a los intereses económicos y políticos de los autores materiales e intelectuales de graves violaciones de derechos humanos no puede llamarse democracia, o por lo menos no una democracia que gobierne para el pueblo que ha sido víctima; criminalizar, judicializar y perseguir a las personas defensoras de defensoras de derechos humanos tampoco puede considerarse una democracia completa.
Para terminar, muchas han sido las campañas de desprestigio contra el trabajo del Comité Cerezo México, desde su inicio hasta nuestros días; sin embargo, no podemos detener nuestra actividad por éstas; consideramos que es el momento de redoblar nuestros esfuerzos por promover, defender y ejercer los derechos humanos, porque sólo como parte del pueblo organizado y movilizado, seremos capaces de frenar la ofensiva de la reacción en nuestra patria y de contribuir a la trasformación de las condiciones económicas, políticas y sociales que permiten las violaciones a los derechos humanos.
¡Porque ser defensor de derechos humanos no es sinónimo de ser delincuente!
¡Presentación con vida de todas la personas detenidas desaparecidas!
¡Libertad a todas las personas presas por motivos políticos!
¡Libres siempre!
Comité Cerezo México, organización de derechos humanos
Premio Internacional de la Paz de Aquisgrán, Alemania 2012
Comité Cerezo México
Pronunciamiento a 25 años de la creación del Comité Cerezo México, organización de derechos humanos