Visita a Héctor Cerezo Penal de extermino de Puente Grande

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

La visita fue el domingo 20 de noviembre "Día de la Revolución Mexicana", sin embargo al entrar al penal pareciera que el tiempo se anula. El horario de visita es de 14 a 17 hrs. pero premeditando el comportamiento de todo el personal que labora en el penal es necesario llegar antes, por lo que decidí llegar a las 13:15 hrs. En la primera garita la revisión de rutina, cosa por cosa del contenido de mi mochila y por supuesto el material que era para depositar a Héctor. La custodia observándome y pasando por mi cuerpo el detector de metales preguntando por segunda ocasión a quien visitaba insistía en: -qué parentesco tiene con el interno- al responder que amiga miró a un policía federal preventivo; en ese lugar sería la primera foto, y la entrega de la papeleta de ingreso.

Al llegar al área de trabajo social en donde también se encuentra el comedor, guardarropa y baños, además de una gran población de moscas, entregue mi papeleta a la trabajadora social, en ese momento se encontraban dos trabajadores laborando sin embargo parecía que ella era la única dedicada a atender a las visitas puesto que en el momento de mi llegada el otro trabajador ni se inmutó en atenderme, por ello tuve que esperar 15 minutos en lo que terminaba de atender a las personas que me antecedían.

Me entregó mi papeleta para ingresar y mencioné que primero realizaría otros trámites antes de entrar a la visita puesto que por ser amiga sólo tengo permitido entrar una hora y a través de locutorio, a lo que ella respondió que "pues a menos de que se casen o que firmen un papel de concubinato", en ese momento me percate que la insistencia de todo el personal estaba sobre saber si yo mantenía una relación con Héctor, no hice ningún comentario pero si aclaré que no únicamente existían las visitas de pareja o familiares y que también los amigos podíamos visitarles.

Cada trámite que uno realiza es necesario que lo registre y cada registro incluye, pasar a trabajo social, identificarse en una segunda garita, toma de datos antes de acceder al edificio, entregar de papeleta motivo, entrega de credencial de elector que se intercambia por una del penal y toma de fotografía al entrar y salir de la segunda garita. Esto lo tuve que realizar al ir a depositar y recoger correspondencia, en donde se me informó que si traía fotocopias para Héctor las debía dejar en la segunda garita cosa que ahí no me informaron aunque yo les anticipé y ellos mismos revisaron de que material se trataba, por supuesto previa papeleta autorizada por el penal en donde Héctor hacía la petición del ingreso de 3 libros en fotocopia y 3 revistas.

Al ir a tomarme una foto para una credencial específica del penal cada que realice la visita, tuve que esperar para realizar el trámite hasta salir de la visita, puesto que el personal se encontraba comiendo y posteriormente cuando ya se encontraba tardaron cinco minutos en llamarme siendo yo la única en espera de la fotografía.

El mismo procedimiento fue al entrar a la visita, en ese momento detecté que el custodio que estaba encargado de recibir las papeleas objetaba cualquier situación para que no ingresara, que si mis zapatos parecían tenis, a lo que contesté que no y que cumplían con los requisitos que se señalaban en el área de trabajo social por lo que no había motivo para no dejarme ingresar e insistía en llamarme señora y preguntaba sin dirigirse a mi si había entregado la credencia o si ya me había tomado la foto; sin embargo ahí se ingresa al área más restringida y existen cuatro puertas que abren por control antes de pasar por los torniquetes, siempre fui acompañada por un custodio.

Ya en los torniquetes digitalizaron mis dedos índices para que por medio de ellos pudiera tener acceso y los torniquetes abrieran, una vez más toma de foto, sello, registro, entrega de credencial y firma, posteriormente la revisión personal.

A pesar de que únicamente ingreso a visita por locutorio la revisión fue como lo hacen de rutina: desnudarte completamente y revisar que no traigas ningún objeto, si estas menstruando debes de quitarte la toalla enfrente de la custodia, tirarla, ponerte una nueva y al regreso volvértela a cambiar.

Al salir un custodio nos acompañó a mí y a otra familia más hasta llegar al área de visita. Pasando tres garitas más y otras cuatro rejas mostrando el número que le asigna a la visita de acuerdo a la credencial.

Desde mi ingreso en trabajo social sabía que el locutorio asignado era el 9 sin embargo estando ahí comentaron que habían llevado a Héctor a otro locutorio por lo que ingrese al locutorio y tuve que esperar hasta que llegara él, destaco que ahí es pérdida de tiempo porque desde el momento que ingresas, la hora de visita empieza a contar sin importar esos "incidentes" así como es notorio que es casi imposible un error en el número de locutorio puesto que hacen al menos tres llamadas para rectificar que tipo de visita es y a qué número de sala o locutorio pasa.

Una hora no es nada para saludar a un amigo, para platicar y mucho menos si en esos momentos incluye pase de lista, rondines constantes de custodios siendo que solamente estábamos tres personas en el área de locutorios. Exactamente al término de la hora llegaron por nosotros. No he destacado algo muy importante, el penal se encuentra en malas condiciones de higiene, en los pasillos por los que uno transita para llegar al área de visita se encuentra excremento de ¿gato, rata, perro?, los baños no se encuentran aseados, el área de comida se encuentra sucia y se argumenta que está así porque no es un restaurante y cada quien debe recoger su plato. Platicando con Héctor me menciona que efectivamente, las condiciones higiénicas del penal incluso por dentro son malas, la comida y las restricciones continúan como fue el caso de los tenis que después de un año se los dieron y a los cinco días los retiraron argumentando que tenían un defecto de fábrica y que los cambiarían, por lo que es difícil ejercitarse con zapatos. El pase de lista al parecer ya no era constante pero al menos durante la visita lo fue. Las clases de pintura son esporádicas.

Así de poco es lo que uno puede enterarse en una hora, pero así de consistente es la información. Al salir, de nueva cuenta efectuaron la revisión que incluye como mencioné desnudarte completamente, revisar prenda por prenda, si no llevas nada escrito en las manos, brazos, cuello, pies; registro de salida revisión de sello, toma de fotografía, etc. Héctor me mencionó que retirara un dinero que él había ahorrado producto de su trabajo en la elaboración de sellos de plástico, ese dinero está destinado a Antonio puesto que en este momento él no se encuentra trabajando y el depositarle dinero para lo indispensable debido a la distancia y las condiciones se complica. Al salir pedí a la trabajadora social que me diera una papeleta de pase para retirar el dinero, ella preguntó si Héctor había autorizado a lo que respondí que sí; al llegar a lo que llaman banco, otra trabajadora social insistía en que no era posible retirar el dinero puesto que Héctor no había realizado la petición por escrito y luego los familiares sacaban dinero sin autorización del interno, por tanto ¿yo usurparía el dinero de Héctor?, finalmente puede retirar el dinero.

Renata

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