La Praxis en Revueltas

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

La praxis para algunos destacados pensadores marxistas ocupa como concepto o como categoría un lugar central dentro del marxismo. En este pequeño escrito veremos de forma sintetizada la concepción de José Revueltas sobre la praxis.

José Revueltas vivió de 1914 a 1976, fue militante del Partido Comunista de México y fundador de la Liga leninista Espartaco. Su obra filosófica más importante se encuentra reunida en el libro “Dialéctica de la conciencia”, el cual fue publicado por primera vez en 1982. También escribió varios libros de carácter político y numerosas novelas.

El concepto de praxis en José Revueltas ocupa un lugar destacado. La praxis para Revueltas es un concepto fundamental del marxismo.

La praxis en un inicio, nos dice Revueltas, es el acto, “la sucesión, correlación e interacción de actos” . Un acto dinámico, que se hace, se deshace y rehace. Ahora bien, el hombre se hace en el acto, se hace haciéndose. El acto es para Revueltas en un principio un hacer práctico, una actividad práctica, objetiva. El trabajo es un acto, pero par que este acto (o actos) se convierta en praxis no sólo debe cumplir con transformar la cosa (el objeto, la naturaleza) sino que en ese mismo acto, el hombre debe objetivarse, debe tomar conciencia de si mismo, como ser genérico, como especie.

Desde que el hombre surge como tal, nos dice Revueltas, desde que “comienza su sociabilidad, esto es, desde el momento en que sus relaciones se convierten en relaciones de producción”.

Es decir, desde que es un ser de la praxis, el hombre se enajena. Y esto sucede porque la praxis, esa actividad práctica, objetiva transformadora del mundo y del hombre mismo se desdobla en dos sentidos, por un lado como concreción aparente, falsa de la realidad y por otro, como realidad racional.

Revueltas distingue la práctica, el mero acto, de la praxis.

Existe pues una práctica sin praxis la cual se opone o está en contradicción con la praxis. Es desdoblamiento de la praxis significa la contradicción del hombre con su irracionalidad humana y con la irracionalidad de los demás animales. La praxis es dinámica, es revolucionaria, el hombre mismo (como ser de la praxis) representa un salto cualitativo con respecto a la propia naturaleza.

La praxis como actividad objetiva, como acto por el cual el hombre se objetiva es “una unidad de lo teórico (lo real subjetivo) con lo práctico (lo real objetivo)” . Para Revueltas la praxis es tanto objetiva como subjetiva. La práctica sin praxis o la teoría sin praxis no son praxis, o en todo caso, nos dice el autor, es una praxis devenida en no-praxis. La praxis es una síntesis de la racionalidad y de la facticidad, es decir, una síntesis de lo racional y lo real.

En la praxis el hombre (entendido como ser social) se crea, crea su historia, se comprende y comprende el mundo, se objetiva, toma conciencia de si mismo y del tiempo (tridimensional). La praxis es también para Revueltas la unidad del concepto y la necesidad (necesidad humana), del pensamiento y la realidad. Pero la praxis, al presentar, desde que surge como tal, ese desdoblamiento histórico deviene también en praxis irracional e inhumana, praxis que en lugar de afirmar al hombre lo niega. Praxis fetichizada o enajenada, la cual en un sentido estricto no es praxis. Praxis que deviene en “un practicismo ciego y pragmático” . La praxis es sujeto y objeto al mismo tiempo, la praxis se determina así misma como autoconciencia de sí. En otras palabras, el hombre (como ser de la praxis) es sujeto y objeto de sí mismo, es autoconciencia de si. El hombre cotidiano, nos dice Revueltas, participa en el lado práctico de la praxis, dentro de un mundo dado, hecho, es decir, el hombre cotidiano es un ser no conciente de la praxis, de su praxis. Este hombre vive enajenado, su conciencia es una conciencia aparente, falsa.

Aquí la praxis se desenvuelve como su contrario como su opuesto (la no praxis). Para revueltas de lo que se trata es de subvertir esa praxis inerte, fetichizada oponiéndole una praxis revolucionaria (conciencia de si misma) praxis que como vimos es una actividad práctica, real y racional, objetiva y subjetiva. El hombre cotidiano, común, vive situado dentro del desdoblamiento de la praxis, dentro de la praxis. La superación de este status quo esta en negar y superar la praxis inerte por medio de la praxis revolucionaria. Sólo así, de esta manera, nos dice Revueltas, el hombre se libera.

“La Palma de concreto”

Preso de conciencia

Héctor Cerezo Contreras

17-FEB-03

REVUELTAS, José, Dialéctica de la conciencia. Ed. Era, Vol. 20 (Obras completas), México, 1986. p. 164.
Ídem. p. 188
Ídem. p. 20
Ídem. p. 214

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